miércoles, 29 de agosto de 2007

Medidas no tan drásticas

La mayoría de nosotros no somos millonarios. No tenemos 3 casas, ni una finca, ni varias empresas, ni un gran patrimonio que dejar en herencia. En realidad, si por nosotros nos referimos a nosotros los humanos del mundo, la mayoría no tenemos ni el pan de cada día garantizado.

¿Por que nos empeñamos, pues, en defender a capa y espada el derecho a ser millonario? ¿por que nos asusta tanto que el consenso humano ponga un límite a la riqueza personal para conseguir una riqueza general digna y humanitaria?

La humanidad entera deberíamos ser una gran cooperativa, donde todos arrimáramos el hombro y todos tuvieramos cubiertas las necesidades mínimas (agua, alimento, vivienda, educación, sanidad,...). Debemos limitar el patrimonio personal a un máximo razonable. Debemos provocar una nueva ilustración en nuestra historia y revolucionar de nuevo al mundo.

Qué NO debemos hacer...

1. Creer que la tierra nos pertenece sólo por haber nacido dentro de unas fronteras dibujadas en papel.

2. Pretender gobernar "democráticamente" y hacerlo siempre mirando hacia abajo desde 7 escalones por encima del pueblo.

3. Justificar nuestras irracionalidades con la fe y hacer nuestras bondades por miedo a las represalias divinas.

4. No amar al prójimo como a uno mismo.