En la actualidad existen unas 3.000 lenguas en peligro de extinción y los expertos cifran en más de 20.000 lenguas las que se hablaban en la Tierra hace 10.000 años. ¿Estamos ante un proceso de pérdida cultural o nos encaminamos hacia un futuro en el que la globalización del lenguaje nos concienciará de la existencia de una sociedad mundial?
Ya en 1887, el médico polaco L.L. Zamenhof creó el Esperanto, una lengua artificial que nació con la esperanza de convertirse en universal. Tal vez fue el intento de un iluminado de intentar acabar con las especificaciones sociales, culturales e ideológicas que surgen del propio lenguaje… la diversidad del lenguaje en la humanidad es, indudablemente, una fuente de cultura, pero también un problema enorme que genera confusiones y dificultad de entendimiento (tanto a nivel locución, como ideológica).
El mito de La Torre de Babel puede ayudar a comprender la importancia del lenguaje común para conseguir una sociedad universal concienciada con todos y cada uno de sus miembros. Cuenta la Biblia que Yahvé descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: «He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros».
Cada vez que una lengua muere, la cultura se resiente, pero la sociedad universal da un paso hacia delante. Creo que deberíamos alegrarnos de estar más cerca de conseguir “todo lo que nos propongamos” como Humanidad. Tendríamos que dejar a los libros, universidades e instituciones la labor de mantener el recuerdo de la diversidad idiomática y no aferrarnos al lenguaje como seña de identidad de lo que somos. Al fin y al cabo, la labor real del lenguaje es ser un vehículo transmisor de nuestros pensamientos. Qué mejor manera de transmitir (y entender) los pensamientos de la Humanidad si todos compartimos el mismo vehículo transmisor.
jueves, 24 de enero de 2008
Lenguas muertas.
Publicado por
Anita!
0
comentarios
Etiquetas: esperanto, humanidad, lenguas muertas, sociedad universal, torre de babel
jueves, 17 de enero de 2008
No es adoctrinamiento, es educación.
La calma de la polémica suscitada por la EpC permite, ahora, una reflexión desde la cordura.
Es obvio que la asignatura de Educación para la Ciudadanía no trata de adoctrinar a los estudiantes. La asignatura no inculca ideas partidistas, y tampoco aliena a quien la estudia evitando que piense libremente. Más bien todo lo contrario.
Esta asignatura tiene una misión muy importante para cualquier sociedad y/o estado, que pretenda defender los derechos humanos, recogidos en la Declaración Universal de 1948. Porque esta asignatura, pretende formar a ciudadanos que respeten y acaten estas normas básicas de convivencia y sean parte indisoluble de su percepción del bien y el mal.
Libremente, puede alguien pensar que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es una bazofia y no compartir la percepción de que está del lado del BIEN. Y puede pensar eso libremente, entre otras cosas, porque ese derecho de libertad de expresión está garantizado. Libremente, podría pensar también que la raza aria es superior a cualquier otra o que las mujeres no merecen los mismos derechos que los hombres… Libremente puede pensar lo que le venga en gana, pero alguien debería dejarle claro que sus pensamientos son amorales y son perniciosos para la sociedad. Nuestra Constitución nos protege de ciudadanos con ese tipo de librepensamientos, porque le prohíbe llevar sus pensamientos a la acción. ¿Es el mejor modo?
Que vivimos en sociedad es un hecho, que tenemos que encontrar la mejor forma de convivir es una necesidad, y que la respuesta a todo esto, está en cada uno de los ciudadanos que forma dicha sociedad, es una verdad indiscutible. El ser humano desconfía de leyes impuestas, porque las interpreta como un recorte de su libertad individual, por lo tanto, la mejor forma de conseguir esa convivencia es convenciendo a los ciudadanos de que es necesario llevarnos todos bien. Que mejor manera que desde las escuelas, cuando todavía es posible evitar que las mentes se contaminen de las maldades humanas (egoísmo, discriminación, desconsideración, ignorancia,…).
¿Formar ciudadanos capaces de convivir en sociedad y, a la vez, sentir que lo hacen por convencimiento propio, en lugar de por obligación legal, es adoctrinar? Creo que la mejor manera de convivir, es vivir en una sociedad donde sus ciudadanos se respeten unos a otros, porque forme parte de su forma de ser y pensar. No por cumplir leyes que no comparten en sus pensamientos, ni por miedo a las represalias legales (o divinas) ni por el qué dirán. Sino porque sean seres humanos íntegros, justos y solidarios y no conciban tratar al prójimo de manera diferente como les gusta que les traten a ellos mismos.
Sí a la EpC. Sí a una sociedad responsable.
Publicado por
Anita!
1 comentarios
Etiquetas: Educación para la Ciudadanía, Política
jueves, 3 de enero de 2008
Cambio Climático: ¿Realidad o Ficción?
Bastantes estudios tenemos ya que demuestran que el cambio climático es una realidad... como bastantes existen también que se empeñan en demostrar lo contrario... personalmente creo que es una realidad, pero ¿y quien soy yo?
Debates a parte ¿que más da si el cambio climático es una realidad o no? ¿no es suficiente razón la necesidad de no contaminar, de ahorrar energía, de tener un aire limpio, unas playas llenas de vida y un entorno biológico capaz de suministrarnos medicamentos, alimento, salud y gran belleza?
El llamado cambio climático, como reclamo para ser ecologista, está haciendo más daño que otra cosa. Debería haberse quedado entre la comunidad científica, ya que son los que tienen criterio y recursos para encontrar respuestas. Las personas "normales" tendemos a generar controversia y a dar nuestra opinión como si fuéramos expertos en todo. Creemos algo y lo damos por verdad universal. Y si encima nos avala algún científico... cualquier intento de convencernos de lo contrario lo interpretaremos como alguna especie de conspiración... somos unos cabezotas.
Resumiendo, que hay que ser ecologista y reciclar, ahorrar energía, contaminar lo mínimo, no ensuciar, y ser consecuente con lo que consumimos (alimentos precocinados, carne hormonada,...) no sólo por el cambio climático, sino por nuestra propia salud y la de nuestra descendencia (y por respeto al resto de seres que comparten planeta con nosotros). Para poder seguir disfrutando de un baño saludable en la playa, o un paseo por un bosque frondoso, o de un aire beneficioso para la salud. Y para que ninguna especie de planta o animal muera sin una razón (cadena alimentaria), para poder disfrutar de la mejor carne (animales criados en libertad) y de la mejor verdura (madurada al sol, sin pesticidas,...)... Es un pequeño esfuerzo... y tiene grandes beneficios.
Publicado por
Anita!
0
comentarios
Etiquetas: Cambio Climático, Política
